domingo, 21 de julio de 2013

Siempre la misma historia.

La de: Si no luchas no ganas. Tal vez, si dejé de luchar es porque ya lo hice y termine herida.
Luché contra muros de aca al cielo, intenté treparlos, al ver que no podía intenté atravesarlos. Hice todo lo que pude hasta quedarme sin fuerzas.
De repente aparece alguien y en ese muro aparece una puerta, por la que pasa. Y cuando voy a pasar yo, desaparece.
Me senté, a la espera de que volviese a aparecer la puerta, o al menos una ventana. Se abrió un pequeño agujero. Miré a través de él y vi como eras feliz sin mi. Como no valorabas todo lo que hacía para llegar a vos, en ese momento me rendí. El muro fue invencible para mi, y siempre será así.
Me alejé y no pienso volver.
Algún día me levantaré y volveré a luchar, pero nunca más por vos.
No vales la pena.


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