Lo más seguro es que sientas frío, que las piernas te tiemblen, que tu cuerpo te duela, que tu mirada se pierda y que tu rostro se empape de lágrimas.
Tenes la sensación de que hagas lo que hagas todo va a seguir igual. Te dan ganas de tirar todo, de golpear, de gritar, pero mejor te detenes y te callas para evitar más problemas.
Las decepciones también duelen. Y duelen porque cometemos el grave error de olvidar que no todos los seres humanos somos iguales. Por ejemplo, lamentablemente existen personas que no saben el verdadero significado de la palabra amistad y tampoco entienden lo que significa ser honesto. En lo personal una de las cosas que más me molesta en la vida es la traición. Mi frase preferida es: "más vale una verdad que te deje herido a una mentira que te mate". Yo no perdono el engaño, no justifico la falta de sinceridad. No puede haber ninguna razón para mentir. Y no me vengan con el cuento de las mentiras blancas, si las mentiras nunca han sido de colores.
La vida sigue. Mañana será otro día.
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